El punto ciego de la conservación: ¿Estamos ignorando los bosques más ricos de Sudamérica?
Carlos Zorrilla
Mientras la mayor parte de la atención mundial se centra en los bosques amazónicos, los sorprendentemente biodiversos bosques nubosos, están desapareciendo rápidamente.
El día 29 de marzo del 2025 se celebró el Día de Intag Santuario de Vida en la ciudad de Cotacachi, conmemorando dos años de la sentencia del Juzgado Superior de la Provincia de Imbabura, con la cual se frenó el avance del proyecto minero conocido como Llurimagua. La Declaratoria de Intag Santuario de Vida se concretó en octubre del 2024 por unanimidad de los integrantes del gobierno autónomo descentralizado de Cotacachi, Ecuador, con la intención de llamar la atención del mundo entero a la singular diversidad biológica de la zona de Intag, y la amenaza minera industrial que ha enfrentado desde los 1990.
La mayoría de las concesiones mineras del Ecuador, al igual que las de Intag, se encuentran en las estribaciones de los Andes, las cuales están, o una vez estuvieron, cubiertos con bosques nublados, o bosques tropicales montanos. A nivel mundial, se calcula que menos del 2,5% de los bosques tropicales son bosques nubosos En el Ecuador, al igual que el resto de las naciones andinas, la gran mayoría han sido deforestados.
El proyecto minero LLurimagua, a cargo de las estatales ENAMI EP (Ecuador) y, hasta hace poco, la chilena Codelco es solo uno de decenas de ejemplos de bosques nubosos que protegen cuencas hidrográficas y la biodiversidad, concesionadas a transnacionales mineras sin considerar los impactos a la diversidad biológica, el agua, y comunidades (Codelco abandonó el proyecto a inicios de 2025, y a fines del 2025 el gobierno anunció que subastaría la concesión minera. Hasta el momento siete transnacionales han expresado interés).
La mayoría de los bosques nublados en el Ecuador se encuentran entre los 1000 y 3000 metros sobre el nivel del mar en las estribaciones de los Andes y son excepcionalmente biodiversos. Estos bosques, además de ser biodiversos, protegen las cuencas hidrográficas medias y altas. Por desgracia, en éstas mismas áreas es también donde se encuentra la mayor concentración de minerales y concesiones mineras del país.
Las perspectivas a medianas y corto plazo son desafiantes: En el 2026 un informe científico ** alertó a que si no se toman medidas drásticas, la mayoría de los bosques nubosos de América Latina desaparecerían hasta el años 2070, afectando el suministro de agua a miles de personas.
La sorprendente diversidad de los bosques nublados.
Para mejor dimensionar la diversidad biológica de los bosques nublados como los de que se encuentran en la concesión minera LLurimagua, ubicada en el noroccidente del Ecuador es útil compararla con el Parque Nacional Yasuní, considerado una de las áreas protegidas más biodiversas del mundo.
El Parque Nacional Yasuní es 200 veces más grande que la concesión minera Llurimagua (Yasuní es10.000 km2 o, un millón de hectáreas versus 48,3 km2, o 4.829 hectáreas de Llurimagua). El presente texto no cuestiona el hecho que el Yasuní tiene muchas más especies que los bosques nublados de LLurimagua. Sin embargo, si se midiera la importancia de las áreas por el número de especies en peligro de extinción o de especies endémicas por km2, los bosques nublados como los de Llurimagua son mucho más ricos (1).
En el Yasuní, según la información disponible, se han registrado 130 especies en peligro de extinción (2) que constan en la lista de la UICN. A pesar de contar con muy pocas investigaciones y siendo 200 veces más pequeña que el área del Yasuní, en la concesión minera LLurimagua se han identificado, hasta la fecha, 50 especies en peligro de extinción en la misma lista de la UICN. ¿Qué relevancia tiene este dato? Una cosa que llama la atención es que, por cada kilómetro cuadrado, Yasuní tiene 0.013 especies en peligro de extinción, equivalente a 1,3 especies/100km2. LLurimagua, aún con la deficiencia de investigación que le caracteriza, tiene 1.01 especies por kilómetro cuadrado, equivalente a 100 especies en peligro de extinción por100 km2. Es decir, los bosques de la concesión minera Llurimaga son 76.9 veces más ricos en especies en peligro de extinción por similar área que el Yasuní.
Adicionalmente a esta sorprendente diversidad biológica, los bosques montañosos se destacan por el número de especies endémicas. Por ejemplo, dentro de la concesión minea Llurimagua se han identificado dos especies de ranas que solo se han reportado dentro de las 4.829 hectáreas de la concesión y en ninguna otra parte del mundo. Una de las especies, la Rana Nodriza Resistencia de Intag, solo se ha reportado en una de las 43 microcuencas de la concesión minera y es nueva para la ciencia.
Otra forma de visualizar la singularidad y fragilidad de los bosques tropicales nublados es comparar el impacto que tendría un proyecto minero a gran o mediana escala en la diversidad biológica. Según expertos japoneses responsables de elaborar un Estudio de Impacto Ambiental preliminar en 1996 para un yacimiento de cobre pequeño dentro de la concesión minera Llurimagua, la mina a cielo abierto deforestaría 4.065 hectáreas. Dos años después descubrieron más cobre.
Personalmente, no conozco ningún otro proyecto minero en el mundo que cuente con estudios geológicos y ambientales que impactaría a tantas especies en peligro de extinción. Entre las listas de la UICN y del Ecuador, se han identificado 100 especies en peligro de extinción dentro de la concesión Llurimagua. Por lo menos dos de esas especies- las ranas endémicas- desaparecerían para siempre si se le da luz verde al proyecto minero. Dado que el agua es el recurso más impactado por la minería, el proyecto pondría en peligro todas las especies que dependen de buena calidad del agua; y de modo especial peces y anfibios. Son 28 las especies de ranas en las listas de la UICN y del Ecuador que se encuentran amenazadas por el proyecto minero. Los anfibios no son los únicos. Se suman jaguares, osos de anteojos, y tres especies de monos entre las 100 especies amenazadas hasta ahora identificadas.
A escasos ocho kilómetros de la concesión minera Llurimagua se encuentra el Bosque Protector Los Cedros el cual, gracias a un mayor número de investigaciones científicas, se han identificado 64 especies en peligro de extinción evaluadas por la UICN. Al igual que Llurimagua, existen muchas otras especies en peligro de extinción que constan en las listas rojas del Ecuador. Las dos áreas son de similar tamaño y comparten el mismo ecosistema y rango altitudinal y, por ende, deben compartir muchas de las mismas especies (en especial aquellas de fácil desplazamiento como aves y mamíferos).
La minería avanza en el país sin que las autoridades evalúen los impactos en la diversidad biológica; y menos aún en los sitios que protegen las cuencas altas y medias de los Andes. Un ecosistema pobre en biodiversidad es un ecosistema mucho menos estable y capaz de captar y almacenar dióxido de carbono y de mitigar la crisis climática. Al degradar las cuencas hidrográficas, también se elimina la función de estos ecosistemas de prevenir inundaciones y de proveer al campo y ciudades con agua y alimentos sanos.
** Original en inglés: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1617138125003693
Referencias
I Las cuatro principales razones por qué los bosques nublados son tan biodiversos (también conocidos como bosques montanos nubosos)
a. Rápidos cambios de altitud: Las fuertes pendientes y las diferentes altitudes de los bosques nubosos crean microhábitats con condiciones ambientales distintas, que favorecen una gran diversidad de especies y endemismos
b. Aislamiento y especiación: La accidentada orografía de los Andes aísla a las poblaciones, favoreciendo la especiación mediante procesos evolutivos. Esto ha llevado a una concentración de especies endémicas, particularmente plantas como las orquídeas.
c. Humedad y epífitas: La niebla y las nubes constantes favorecen las epífitas, que proporcionan hábitats para insectos, ranas y otras especies. Esto aumenta la biodiversidad en comparación con las selvas tropicales, más planas y uniformes.
d. Orogenia andina reciente: El levantamiento geológico de los Andes provocó una rápida diversificación de las especies en los últimos 10 millones de años, lo que contribuyó a la condición de punto caliente de biodiversidad de estos bosques
II. Especies en peligro de Yasuní: https://pachamama.org/yasuni
Curiosamente, fue difícil encontrar investigaciones reportando el número de especies en peligro de extinción dentro del Yasuní
2) Categorías del a UICN: Vulnerable, En Peligro y Críticamente Amenazada- no incluye las que se encuentran en la categoría Casi Amenazadas